Acne Vulgaris, Hyperpigmentation, Acute Promyelocytic Leukemia, Facial Dermatoses
La tretinoína se usa para tratar el acné y mejorar la textura de la piel. Ayuda a eliminar el acné promoviendo la renovación celular, lo que desobstruye los poros y reduce los brotes. La tretinoína también reduce las líneas finas y mejora la apariencia de la piel, lo que la convierte en una opción popular para el cuidado de la piel antienvejecimiento.
La tretinoína funciona promoviendo la renovación celular en la piel, lo que significa que fomenta la eliminación de células cutáneas viejas y la formación de nuevas. Este proceso ayuda a eliminar el acné y mejorar la textura de la piel al desobstruir los poros y reducir los brotes.
La tretinoína generalmente se aplica una vez al día, por la noche, sobre la piel limpia y seca. Se extiende una pequeña cantidad, aproximadamente del tamaño de un guisante, de manera uniforme sobre el área afectada. Es importante evitar aplicarla en los ojos, la boca o heridas abiertas.
Los efectos adversos comunes de la tretinoína incluyen irritación de la piel, enrojecimiento y descamación, especialmente al comenzar el tratamiento. Estos efectos suelen ser leves a moderados y mejoran con el uso continuo.
La tretinoína puede causar irritación de la piel y una mayor sensibilidad a la luz solar, por lo que se debe minimizar la exposición al sol. No debe ser utilizada por mujeres embarazadas debido a los posibles riesgos para el bebé no nacido. Evite usarla en piel quemada por el sol o irritada.