Delayed Puberty, Breast Neoplasms, Hypogonadism
La testosterona se utiliza para tratar niveles bajos de testosterona, lo que puede causar síntomas como fatiga, baja libido, que es el deseo sexual, y cambios de humor. Ayuda a mejorar la energía, la función sexual y el estado de ánimo. A menudo se usa para condiciones como el hipogonadismo, que es cuando el cuerpo no produce suficiente testosterona.
La testosterona funciona al unirse a los receptores de andrógenos, que son proteínas que responden a las hormonas masculinas. Esto ayuda a regular características masculinas como la masa muscular y el vello facial. También mantiene la densidad ósea y la producción de glóbulos rojos, mejorando síntomas como la baja libido y la fatiga.
La testosterona generalmente se toma como una inyección, parche, gel o tableta. Las inyecciones se administran cada 1 a 4 semanas. Los parches y geles se aplican diariamente, generalmente por la mañana. Las tabletas se toman según las indicaciones de su médico. Siempre siga las instrucciones de su médico para obtener los mejores resultados.
Los efectos secundarios comunes de la testosterona incluyen acné, que es una condición de la piel que causa granos, y cambios de humor, como irritabilidad. Algunas personas pueden experimentar un aumento del crecimiento del vello o cambios en la libido. Estos efectos secundarios varían en frecuencia y pueden no afectar a todos.
La testosterona puede aumentar el riesgo de problemas cardíacos, como ataque al corazón o accidente cerebrovascular, especialmente en hombres mayores. También puede causar coágulos de sangre y empeorar el cáncer de próstata. Está contraindicada en personas con cáncer de próstata o de mama y en aquellos con enfermedad cardíaca, hepática o renal severa.