N/D
La ciproterona se utiliza para tratar el cáncer de próstata, que es un tipo de cáncer que afecta a la glándula prostática en los hombres, y el acné severo, que se refiere a una condición de la piel que causa granos e inflamación. También puede ser recetada para otras condiciones según lo determine su médico.
La ciproterona actúa bloqueando las hormonas masculinas llamadas andrógenos, que son responsables de estimular el crecimiento de las células cancerosas y el acné. Al reducir los efectos de estas hormonas, la ciproterona ayuda a ralentizar la progresión del cáncer y mejorar las condiciones de la piel.
La ciproterona se toma típicamente en forma de tableta, una o dos veces al día, con o sin alimentos. La dosis inicial habitual para adultos varía de 50 mg a 100 mg por día, dependiendo de la condición que se esté tratando. Siempre siga las instrucciones de dosificación de su médico.
Los efectos secundarios comunes de la ciproterona incluyen fatiga, que significa sentirse muy cansado, cambios de peso y cambios de humor, que se refieren a cambios repentinos en las emociones. Estos efectos suelen ser de leves a moderados y deben discutirse con su médico si ocurren.
La ciproterona puede causar daño hepático, por lo que son necesarias pruebas hepáticas regulares. Puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos, que son acumulaciones de sangre que pueden bloquear los vasos sanguíneos. No use si tiene enfermedad hepática, antecedentes de coágulos sanguíneos o está embarazada.