Allergic Conjunctivitis, Perennial Allergic Rhinitis, Nausea, Pain, Cough, Common Cold, Vomiting, Motion Sickness, Anaphylaxis, Urticaria, Postoperative Complications
Codeína y Prometazina se utilizan para aliviar los síntomas de la tos y problemas respiratorios superiores asociados con alergias o el resfriado común. La codeína es un opioide que cambia la forma en que el cerebro y el sistema nervioso responden al dolor y suprime el reflejo de la tos. La prometazina es un antihistamínico que reduce los síntomas de alergia y proporciona un efecto sedante.
La codeína funciona al unirse a los receptores opioides en el cerebro, alterando la percepción del dolor y suprimiendo el reflejo de la tos. Se metaboliza en morfina, lo que mejora sus efectos analgésicos. La prometazina actúa como un antihistamínico al bloquear los receptores H1, previniendo la acción de la histamina. Esto reduce los síntomas de alergia y proporciona un efecto sedante.
Para adultos, la dosis habitual de codeína para el alivio del dolor es de 15-60 mg cada 4 a 6 horas según sea necesario, sin exceder los 360 mg por día. Para la supresión de la tos, la dosis es típicamente de 10-20 mg cada 4 a 6 horas, sin exceder los 120 mg por día. La prometazina generalmente se toma a una dosis de 25 mg antes de acostarse o 12.5 mg antes de las comidas y al acostarse para los síntomas de alergia. Cuando se combinan, la dosis típica es de 5 mL de la solución oral cada 4 a 6 horas, sin exceder los 30 mL en 24 horas.
Los efectos secundarios comunes de Codeína y Prometazina incluyen somnolencia, mareos, náuseas, vómitos y estreñimiento. La codeína también puede causar depresión respiratoria, especialmente en dosis altas o cuando se combina con otros depresores. La prometazina puede causar sequedad bucal, visión borrosa y fotosensibilidad.
Las advertencias importantes para la codeína y la prometazina incluyen el riesgo de depresión respiratoria, especialmente en niños y aquellos con condiciones respiratorias. La codeína conlleva un riesgo de adicción y mal uso. La prometazina no se recomienda para niños menores de 2 años debido al riesgo de depresión respiratoria fatal. Ambos medicamentos deben usarse con precaución en ancianos y aquellos con insuficiencia hepática o renal.