Ascariasis, Scabies, Trichuriasis, Elephantiasis, Strongyloidiasis, Enterobiasis, Mansonelliasis, Onchocerciasis
La ivermectina se utiliza para tratar infecciones parasitarias, que son enfermedades causadas por parásitos. Es efectiva para condiciones como la ceguera de los ríos, que es una enfermedad ocular y de la piel, y la estrongiloidiasis intestinal, que es un tipo de infección por gusanos redondos. Su médico también puede recetarla para otras infecciones parasitarias.
La ivermectina funciona paralizando y matando parásitos, que son organismos que viven en o sobre un huésped. Ataca el sistema nervioso de los parásitos, provocando su muerte. Esto ayuda a eliminar la infección de su cuerpo, siendo efectiva para tratar ciertas infecciones parasitarias.
La ivermectina generalmente se toma como una dosis única, lo que significa que se toma una vez, con el estómago vacío y con agua. La dosis se basa en su peso corporal, típicamente de 150 a 200 microgramos por kilogramo. Siempre siga las instrucciones específicas de dosificación de su médico para obtener los mejores resultados.
Los efectos secundarios comunes de la ivermectina incluyen mareos, que es una sensación de inestabilidad, náuseas, que es sentir malestar estomacal, y diarrea, que son heces sueltas o acuosas. Estos efectos suelen ser leves y temporales. Si experimenta síntomas graves, contacte a su médico.
La ivermectina no debe usarse si es alérgico a ella, lo que significa que su cuerpo reacciona negativamente al medicamento. El uso excesivo puede llevar a toxicidad, que son niveles dañinos del medicamento en su cuerpo. Siempre siga las instrucciones de su médico y evite tomar más de lo recetado.