Hypertension, Angina Pectoris, Edema, Tachycardia, Supraventricular, Atrial Fibrillation, Tachycardia, Ventricular, Heart Failure, Ventricular Fibrillation, Atrial Flutter, Myocardial Infarction, Nephrotic Syndrome
La Hidroclorotiazida y el Succinato de Metoprolol se utilizan principalmente para tratar la presión arterial alta. La Hidroclorotiazida también se usa para tratar la retención de líquidos (edema) asociada con enfermedades del corazón, riñón e hígado. El Succinato de Metoprolol se utiliza además para tratar el dolor de pecho crónico (angina) y para mejorar la supervivencia después de un ataque al corazón.
La Hidroclorotiazida actúa como un diurético, ayudando a los riñones a eliminar el exceso de sal y agua del cuerpo, lo que reduce la retención de líquidos y baja la presión arterial. El Succinato de Metoprolol, un beta-bloqueante, actúa relajando los vasos sanguíneos y ralentizando el ritmo cardíaco, lo que mejora el flujo sanguíneo y disminuye aún más la presión arterial.
La dosis diaria habitual para adultos de Hidroclorotiazida varía de 12.5 mg a 50 mg por día. Para el Metoprolol, la dosis inicial es típicamente de 100 mg diarios. Ambos medicamentos se toman por vía oral.
Los efectos secundarios comunes de la Hidroclorotiazida incluyen micción frecuente, diarrea y dolor de cabeza. El Succinato de Metoprolol puede causar mareos, cansancio y depresión. Ambos medicamentos pueden llevar a efectos adversos más serios como desequilibrios electrolíticos con la Hidroclorotiazida y dificultad para respirar o latidos cardíacos irregulares con el Metoprolol.
La Hidroclorotiazida está contraindicada en pacientes con anuria (incapacidad para orinar) y aquellos alérgicos a los medicamentos derivados de sulfonamidas. El Succinato de Metoprolol no debe usarse en pacientes con bradicardia severa (ritmo cardíaco lento), bloqueo cardíaco o insuficiencia cardíaca descompensada. Ambos medicamentos requieren precaución en pacientes con enfermedad renal o hepática.