Rheumatoid Arthritis, Pain, Inflammation, Fever, Gout, Osteoarthritis, Coronary Thrombosis, Graft Occlusion, Vascular, Rheumatic Fever
La Aspirina y el Dipiridamol se utilizan para prevenir accidentes cerebrovasculares en personas que han tenido un ataque isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular isquémico. Estas son condiciones donde el flujo sanguíneo al cerebro se bloquea temporalmente, a menudo por un coágulo.
La Aspirina y el Dipiridamol trabajan juntos para prevenir coágulos sanguíneos inhibiendo la agregación plaquetaria. Las plaquetas son células sanguíneas que se agrupan para formar coágulos. La Aspirina bloquea una enzima, reduciendo una molécula que promueve la coagulación. El Dipiridamol inhibe la absorción de una sustancia en las plaquetas, inhibiendo aún más su función.
La dosis habitual para adultos es una cápsula tomada dos veces al día, una vez por la mañana y otra por la noche. Cada cápsula contiene 25 mg de aspirina y 200 mg de dipiridamol de liberación prolongada. Las cápsulas deben tragarse enteras.
Los efectos secundarios comunes incluyen dolor de cabeza, acidez estomacal, dolor de estómago, náuseas, vómitos, diarrea y dolor muscular y articular. Los efectos más graves pueden incluir sangrado, erupción severa, hinchazón de los labios, lengua o boca, dificultad para respirar y dolor en el pecho.
La Aspirina y el Dipiridamol aumentan el riesgo de sangrado, especialmente en pacientes que toman otros anticoagulantes o con trastornos hemorrágicos. No deben ser utilizados por personas alérgicas a los AINEs, aspirina o dipiridamol, y aquellos con asma, rinitis y pólipos nasales. Deben usarse con precaución en mujeres embarazadas, especialmente después de las 20 semanas, y en pacientes con disfunción hepática o renal severa.